El Nikkei, el principal índice de la Bolsa de Tokio, experimentó una caída histórica del 12,40% en su peor jornada desde el “crash” de 1987. Este desplome se debió al fortalecimiento del yen, impulsado por la última subida de tipos del Banco de Japón (BoJ), y a los temores de una recesión en Estados Unidos.
La caída del Nikkei es la segunda mayor porcentual en su historia, comparable solo al lunes negro de octubre de 1987, cuando retrocedió un 14,9%. En términos de puntos, superó los 3.836,48.
El índice cerró con un descenso de 4.451,28 puntos, situándose en 31.458,42 enteros. Este colapso histórico ocurrió poco después de que el Nikkei alcanzara niveles récord el 11 de julio.
Desde entonces, ha sufrido una caída superior al 25%, borrando todas las ganancias acumuladas desde principios de año. La subida de tipos del Banco de Japón fortaleció al yen y afectó a los exportadores japoneses, lo que desencadenó esta corrección en la renta variable nipona. Sumitomo Mitsui Financial se desplomó un 16% y los fabricantes de automóviles también sufrieron pérdidas significativas.







