Durante años, la izquierda internacional sostuvo que en Venezuela no existían presos políticos ni centros de tortura bajo control del Estado.
Ese relato fue defendido por dirigentes y asesores afines al chavismo, pese a denuncias reiteradas de ONG y organismos internacionales. Uno de los nombres más visibles fue Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, habitual defensor del Gobierno de Caracas. Monedero negó en múltiples ocasiones la existencia de presos políticos y cuestionó informes sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela.
El nivel de blanquear a la dictadura fue tal que realizó una conferencia sobre derechos humanos dentro del Helicoide, sede del SEBIN en Caracas.
El Helicoide fue señalado por Naciones Unidas, Human Rights Watch y Amnistía Internacional como centro de detención y tortura sistemática.

La actividad se celebró en el Salón Hugo Chávez del complejo policial, bajo control de la inteligencia política del régimen chavista. Según el parte oficial, asistieron más de 160 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, además de policías estadales y municipales. Durante su intervención, Monedero planteó la necesidad de “filósofos policiales” comprometidos con la Constitución y los derechos humanos.
La conferencia fue difundida en redes sociales oficiales del cuerpo policial como una “clase magistral” impartida por el politólogo español. El evento se produjo mientras organizaciones documentaban detenciones arbitrarias y torturas en esa misma instalación policial.








