Pedro Sánchez intenta ocultar el espionaje de Marruecos. Rara vez el Gobierno ha expresado tan claramente su postura sobre uno de los temas más delicados de sus casi 6 años en la Moncloa.
Fue este martes cuando el director del Gabinete del presidente del Gobierno, Óscar López, desestimó la idea. En unas declaraciones, negó rotundamente que Marruecos estuviera detrás del supuesto espionaje al teléfono del presidente Pedro Sánchez. Desde La Moncloa aseguran que, el software Pegasus, no es más que "bulo, maledicencia y teoría conspiranoica".
López hizo esta afirmación durante su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional en el Congreso. Esto, en respuesta a las preguntas planteadas por EH Bildu y el Partido Popular sobre este controvertido asunto que ha suscitado debate en los últimos años. Bildu insinuó que "obviamente se sabe qué Estado" fue el responsable.
El portavoz de la formación vasca, Jon Iñárritu, sugirió la implicación del reino alauí, aunque sin mencionarlo explícitamente. "Obviamente se sabe qué Estado está detrás de esa infección o al menos hay indicios claros y no hay más que leer el auto", apuntó. Esto, antes de cuestionar a López sobre las posibles repercusiones del espionaje en la seguridad nacional.
El diputado del PP Rafael Hernando también expresó su preocupación por el incidente, describiéndolo como "gravísimo" y solicitando al jefe del Gabinete de la Presidencia que detallara las consecuencias del mismo. "Afecta a la seguridad nacional", subrayó, criticando al Gobierno porque "lo niega, oculta la cabeza y practica la política del avestruz".
Un hecho sorprendente reciente fue la ausencia de esta amenaza en los informes del Departamento de Seguridad Nacional, adscrito a la Moncloa. Según informó EL ESPAÑOL, el último informe anual del Gobierno sobre amenazas y riesgos a la Seguridad Nacional no mencionaba los ciberataques con Pegasus contra el presidente del Gobierno. Tampoco contra ministros, por tercer año consecutivo.







