Carles Puigdemont volvió a aparecer en territorio español, causando una oleada de tensión e incertidumbre tanto en el ámbito político como en el policial.
Pese a la orden de detención en su contra emitida por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Puigdemont logró ingresar en Barcelona sin ser capturado. Lo que ha desatado un intenso debate sobre quién realmente controla el dispositivo de captura del líder independentista.
Puigdemont, quien llevaba casi siete años prófugo de la justicia española. Decidió regresar a Cataluña para dirigirse a sus seguidores en un acto organizado en el Passeig Lluís Companys, cerca del Arco del Triunfo de Barcelona.
Durante su intervención de cinco minutos, el expresidente reafirmó su postura independentista y se despidió de la multitud. Dejando en el aire la incógnita de cuándo volvería a ser visto en público.

Mossos d'Esquadra y los líderes independentistas
Este regreso fue un golpe mediático y político, y también puso en jaque a las fuerzas de seguridad. En particular a los Mossos d'Esquadra, quienes tienen la responsabilidad de ejecutar la orden de arresto.
Sin embargo, lo que ha suscitado mayor controversia es la aparente inacción de la policía catalana durante la aparición de Puigdemont. Lo que ha llevado a muchos a preguntarse si hubo algún tipo de acuerdo o complicidad para evitar su detención inmediata.
Fuentes cercanas al Departament del Interior confirmaron que los Mossos d'Esquadra activaron el dispositivo "Jaula" tras la desaparición de Puigdemont. Este operativo, diseñado para cerrar las principales vías de salida de Barcelona y así impedir la huida de personas buscadas por la justicia.
Fue desplegado de inmediato una vez que se perdió el rastro del expresidente. A pesar de ello, hasta el momento de redactar este informe, Puigdemont seguía sin ser localizado.







