El caso Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Venezuela, sigue generando controversia en el seno de la política española. En esta ocasión, situando al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la cabeza de una defensa que roza lo insostenible.
En su comparecencia ante la Comisión de Investigación sobre el "Delcygate", Marlaska ha afirmado que ni Rodríguez ni sus maletas pusieron pie en suelo español. Esta afirmación se convierte en su escudo ante la falta de una investigación que esclarezca lo sucedido aquella noche.
Si Delcy hubiera pisado suelo español, se hubiera iniciado una investigación... Estoy convencido de que no pasaron las maletas
Marlaska fue contundente: "Si Delcy hubiera pisado suelo español, se hubiera iniciado una investigación... Estoy convencido de que no pasaron las maletas". Sin embargo, esta afirmación no está respaldada por pruebas concretas y contrasta con los testimonios de un vigilante de seguridad que estuvo presente esa noche.
Este vigilante, por temor a represalias, ha decidido permanecer en el anonimato. Según su declaración, que fue presentada por el partido VOX en una querella contra José Luis Ábalos, fueron "dos carros con maletas" los que accedieron al territorio español sin control aduanero.

Este testimonio no solo contradice la versión oficial, también siembra serias dudas sobre la transparencia de las acciones de las autoridades presentes en el aeropuerto.
El testimonio de un vigilante de seguridad
Los hechos, según el vigilante, se produjeron poco después de la 1:30 de la madrugada. Cuando los pasajeros fueron alojados en zonas VIP de la terminal ejecutiva. Además, mencionó un enfrentamiento con Koldo García, quien, en su negativa a identificarse, se mostró despectivo ante la autoridad del vigilante.








