El Gobierno de España es un polvorín, y muestra de ello ha sido la última artimaña política del aumento del Salario Mínimo Interprofesional. Todo ocurrió después de que se desvelara la decisión de la cartera de Hacienda que encabeza la propia María Jesús Montero.
Decidió que paguen el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) también quienes cobran el salario mínimo interprofesional. Algo que levantó ampollas en la población y que supuso un enfrentamiento abierto entre su partido, pero también con Sumar.

Sin embargo, el día en el que tenía rendir cuentas y dar explicaciones ante el Congreso, Montero no acudió. El diario ABC señala que el motivo de su ausencia es "por fiebre". Lo cierto es que tampoco tiene ningún acto en su Agenda de Moncloa.
El hecho de haber acudido al Congreso ha sido algo que muchos han reprochado a la ministra. En un momento en el que la tensión entre el Gobierno y su coalición crece.

La artimaña del Gobierno con el salario mínimo: solo 25 euros más para los empleados
Según estimaciones divulgadas por el Partido Popular, un trabajador que perciba el salario mínimo verá un incremento de 700 euros mensuales en su sueldo. Sin embargo, de esta cantidad, 346 euros serán retenidos por el Estado a través de las cotizaciones a la Seguridad Social y el IRPF.







