El apagón que paralizó a España durante varias horas ha traspasado fronteras, generando una ola de críticas que alcanza ya los principales medios internacionales. El prestigioso diario británico The Telegraph ha sido tajante: el mayor fallo eléctrico de la historia reciente en un país desarrollado huele a encubrimiento. El periódico pone en duda la versión ofrecida por el Gobierno de Pedro Sánchez y advierte sobre la falta de transparencia en la investigación oficial.

Según fuentes en Bruselas citadas por The Telegraph, el colapso energético podría haber sido consecuencia de un experimento mal ejecutado. El objetivo: evaluar hasta qué punto podía incrementarse la dependencia de energías renovables. Ante la eliminación progresiva de la energía nuclear prevista a partir de 2027.
Todo ello sin contar con una red eléctrica moderna capaz de sostener esa transición. Un error de cálculo que España está pagando caro.
The Telegraph en su artículo
La investigación ha sido duramente criticada por la Asociación Española de Empresas de Energía Eléctrica (AELEC). La misma que agrupa a gigantes eléctricas.
AELEC ha denunciado que el análisis oficial ignora las señales de alarma previas al apagón. Como oscilaciones de voltaje extremas durante horas, muy por encima de los niveles considerados seguros. A pesar de ello, el Ejecutivo sólo ha enfocado su relato en un intervalo de 20 segundos, obviando datos clave.
"Años de subinversión han dejado a la red con dificultades para mantenerse al día", afirma Tancrede Fulop, analista de Morningstar. Mientras Alemania y el Reino Unido destinan el 80% del gasto en renovables a mejoras en la red, España no supera el 35%. Una cifra que, según el Bank of America, demuestra el desinterés por reforzar la infraestructura necesaria para soportar el cambio energético.

El medio británico sostiene lo siguiente en su medio:







