La actual presidenta, afín al PSOE, fue nombrada a pesar de carecer de experiencia en el sector eléctrico. Cobra seis veces más que el propio presidente del Gobierno. Su antecesor dimitió tras denunciar presiones políticas para acelerar la agenda verde sin planificación técnica.
En una audiencia en el Capitolio estadounidense, el senador republicano Steve Daines aprovechó el apagón español para atacar a las energías limpias. “España nos recuerda que las fuentes de energía intermitentes no pueden reemplazar a las tradicionales”, afirmó.
Sin embargo, expertos citados por The Telegraph aclaran que este no es el verdadero problema. Países como Alemania tienen más renovables y no sufren apagones. El fallo estuvo en la gestión de la red, no en las energías que la alimentan.
El apagón ha tenido consecuencias políticas inmediatas. El Gobierno intenta desviar la atención, pero los expertos insisten: la opacidad, el control partidista de Red Eléctrica.
Y la falta de inversiones son los verdaderos culpables. Mientras tanto, el Partido Socialista parece más interesado en proteger su narrativa que en aclarar lo sucedido.
La energía verde, en lugar de salir reforzada, se ha convertido en víctima colateral de una gestión temeraria.
Hasta que no se aclare por qué se descontroló el voltaje durante horas, es imposible saber qué ocurrió realmente.