España continúa experimentando una fuerte transformación demográfica impulsada por la inmigración. Los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el 24,4% de los 9.464.210 residentes nacidos en el extranjero llegó a España en los dos años previos al 1 de enero de 2025, lo que equivale a 2,3 millones de personas. Además, el 12,8% llegó solo durante el último año, confirmando la intensidad del flujo migratorio reciente.
Dentro de este escenario, Marruecos se mantiene como el principal país de origen de la población nacida en el extranjero residente en España, con 1.165.955 personas, por delante de Colombia y Venezuela. Se trata de una cifra especialmente relevante, ya que supone que más de uno de cada diez nacidos fuera de España procede del país magrebí.

La comunidad marroquí lleva décadas asentándose en España y presenta una evolución distinta a la de otros colectivos más recientes. Según el INE, una parte importante de los residentes nacidos en Marruecos llegó en distintas etapas desde comienzos de siglo, consolidando una presencia estable ligada principalmente al empleo agrícola, la construcción, la hostelería y el comercio. A diferencia de otros países latinoamericanos, cuya llegada se ha intensificado especialmente en los últimos años, la inmigración marroquí combina antigüedad y crecimiento sostenido.







