El campamento previsto para 1.000 inmigrantes obliga a adoptar nuevas precauciones en un recinto que alberga depósitos de combustible e instalaciones estratégicas.
El Ministerio del Interior ha incrementado las medidas de seguridad en el Puerto de Ceuta por los problemas asociados al campamento de inmigrantes. La decisión pone el foco sobre las declaraciones de Fernando Grande-Marlaska, quien el pasado 8 de septiembre habló de "inseguridad subjetiva" para referirse a la preocupación ciudadana.
La activación del nivel 2 de protección marítima supone un cambio en las condiciones de funcionamiento del puerto. Los responsables del recinto deben extremar la vigilancia, limitar determinados accesos y evitar que el alojamiento provisional interfiera en las operaciones habituales. La medida se produce en un contexto de incidentes comunicados por el sindicato policial Jupol.
El Gobierno había autorizado previamente la utilización de unos 16.000 metros cuadrados para alojar a 1.000 inmigrantes. La propuesta encontró el rechazo del Ejecutivo ceutí, que había advertido de los problemas que podía ocasionar la elección de esos terrenos.
Marlaska habla de "inseguridad subjetiva" mientras Interior eleva al nivel 2 la protección del Puerto de Ceuta
Las instalaciones energéticas, otro motivo de preocupación
La situación del campamento añade dificultades a la gestión de un espacio imprescindible para el transporte de personas y mercancías. No se trata únicamente de organizar la entrada y salida de pasajeros, sino de preservar instalaciones que requieren especiales precauciones.
Según la información facilitada a EDATV desde Ceuta, el alojamiento se ha ubicado cerca de los depósitos de Dúcar y sobre el trazado de un gaseoducto que abastece a los buques. El acceso al Muelle de Poniente, sometido a restricciones de seguridad, también se encuentra junto al terreno elegido.
La presencia de cientos de personas en este entorno introduce nuevas necesidades de vigilancia. Interior ha tenido que establecer una separación entre el campamento y los espacios destinados a la actividad portuaria. También ha endurecido las condiciones de entrada para controlar quién puede circular por las instalaciones.
Marlaska habla de "inseguridad subjetiva" mientras Interior eleva al nivel 2 la protección del Puerto de Ceuta
La preocupación de los ceutíes frente al discurso de Marlaska
El incremento de las precauciones llega en un momento en el que Jupol reclama más recursos para los agentes. La organización policial ha señalado que los incidentes y las limitaciones de acceso están complicando la actividad del puerto. También exige que la vigilancia cuente con efectivos suficientes y no dependa únicamente de las plantillas actuales.
Estas advertencias coinciden con las preocupaciones de los vecinos, cuya percepción de inseguridad fue cuestionada por Marlaska durante su visita a Ceuta. El ministro defendió entonces una evolución favorable de la situación y expresó su confianza en recuperar progresivamente la normalidad.
La decisión de Interior no acredita por sí misma un empeoramiento general de la seguridad ciudadana, pero sí constata la necesidad de proteger de manera especial el puerto. El Gobierno ha reforzado los controles en una infraestructura esencial después de autorizar un campamento cuya ubicación ya había suscitado objeciones.