La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte está revisando los mecanismos destinados a proteger las colecciones
La Junta de Castilla y León ha comenzado a reforzar las medidas de seguridad de los museos de la comunidad ante el incremento de robos de objetos de valor registrado en centros museísticos y la preocupación por la actuación de organizaciones criminales especializadas en este tipo de piezas.
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte está revisando los mecanismos destinados a proteger las colecciones, con especial atención a aquellos objetos que pueden resultar más atractivos para los delincuentes. Las actuaciones se están coordinando con el Ministerio de Cultura y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La decisión llega después de los robos registrados en museos de otras comunidades autónomas. La Junta advierte de que este fenómeno no se limita a España y señala que también se han producido casos en diferentes países europeos.
Entre los antecedentes se encuentra la sustracción del Tesoro de Villena, que la Administración autonómica encuadra dentro de una evolución de este tipo de delincuencia hacia métodos más agresivos.
Especial vigilancia sobre el oro, la plata y las joyas
Los análisis realizados han detectado un especial interés de las organizaciones criminales por determinadas piezas. Los objetos fabricados en oro y plata se encuentran entre los principales objetivos por la posibilidad de fundir estos materiales.
También existe una mayor exposición de las piedras preciosas y las piezas de joyería debido a las posibilidades de introducirlas posteriormente en circuitos ilícitos de compraventa.
Ante este escenario, los museos de Castilla y León deberán actualizar el análisis de sus colecciones e instalaciones para localizar posibles puntos vulnerables y determinar qué medidas adicionales de protección necesitan.
También se revisarán las vitrinas y los sistemas utilizados para exponer las piezas consideradas de mayor riesgo. Los centros tendrán que trasladar la información correspondiente a la Dirección General de Políticas Culturales, que estudiará si es necesario adoptar nuevas medidas.
Más coordinación policial
Otro de los puntos será reforzar el contacto de los museos con la Policía Nacional y el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La intención es aprovechar su asesoramiento para mejorar las labores de prevención.
La Junta también ha pedido extremar la vigilancia dentro de las instalaciones ante comportamientos sospechosos de los visitantes. Esta indicación afecta tanto a los trabajadores de los propios museos como al personal perteneciente a empresas privadas de seguridad.
Además, se ha solicitado la organización de formación específica para trabajadores y vigilantes con el objetivo de mejorar su capacidad para detectar posibles riesgos.
La Consejería plantea que estas recomendaciones puedan extenderse igualmente a otros centros museísticos de Castilla y León que, aunque tengan distintos titulares, custodien objetos de especial valor.
Con estas actuaciones, la Junta busca adelantarse a posibles robos y reforzar la protección de las colecciones conservadas en los museos de Castilla y León ante la evolución de este tipo de delincuencia.