El sindicato Semaf acusa al Ministerio de Transportes de mantener paralizados los acuerdos sobre seguridad ferroviaria alcanzados tras la tragedia de Adamuz
El Gobierno de Pedro Sánchez afronta una nueva crisis ferroviaria después del grave accidente ocurrido este miércoles en Urda (Toledo). El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha confirmado que mantiene la huelga de 24 horas convocada para este jueves 29 de octubre, ante la falta de avances en los compromisos adquiridos con el Ministerio de Transportes para mejorar la seguridad ferroviaria.
La convocatoria afectará a unos 6.000 trabajadores del grupo Renfe y comenzará esta medianoche. Los maquinistas denuncian que las medidas acordadas siguen bloqueadas administrativamente, pese a las reuniones mantenidas con los responsables del sector. Además, estudian nuevas movilizaciones para exigir cambios en las condiciones de seguridad.
El sindicato ha trasladado su consternación por el accidente de Toledo y ha pedido a los profesionales que extremen las precauciones. La tragedia llega en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo socialista, cuestionado nuevamente por la gestión de las infraestructuras ferroviarias.
Los maquinistas mantienen la huelga tras el accidente de Toledo y denuncian los incumplimientos del Gobierno de Sánchez
Los compromisos adquiridos tras Adamuz siguen bloqueados, según Semaf
El conflicto tiene su origen en los acuerdos alcanzados después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido el pasado enero. Entonces, el Ministerio de Transportes y Renfe asumieron compromisos para reforzar la seguridad, pero los maquinistas sostienen que buena parte de las actuaciones continúa sin desarrollarse.
Según Semaf, entre febrero y abril se celebraron reuniones técnicas en las que los profesionales presentaron propuestas para mejorar los protocolos de seguridad, la contratación y la fiabilidad de los trenes. Sin embargo, el sindicato denuncia que los avances se detuvieron hace meses.
"Pero ahí se quedó", ha lamentado la organización, que sostiene que, pese a las afirmaciones oficiales, "está todo como a final de abril".
La huelga fue convocada el pasado 16 de octubre, antes de la tragedia de Urda, tras fracasar las negociaciones con Transportes, Adif, Renfe y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. El bloqueo denunciado por los trabajadores vuelve a poner en cuestión la capacidad del Gobierno de Sánchez para cumplir sus compromisos.
Los maquinistas mantienen la huelga tras el accidente de Toledo y denuncian los incumplimientos del Gobierno de Sánchez
La huelga agrava la crisis ferroviaria del Gobierno de Sánchez
El Ministerio de Transportes ha fijado servicios mínimos del 73 % en alta velocidad y larga distancia, del 65 % en media distancia y del 26 % en mercancías. En Cercanías, se mantendrá el 75 % de los servicios en horas punta y el 50 % durante el resto de la jornada.
La convocatoria supone un nuevo frente para Pedro Sánchez y Óscar Puente, que afrontan las críticas de los maquinistas tras una nueva tragedia ferroviaria. Mientras Semaf denuncia que los compromisos siguen bloqueados, Renfe defiende que ha cumplido íntegramente las obligaciones que le correspondían tras el acuerdo de febrero.
Además, el sindicato mantiene seis jornadas de huelga en Ouigo a partir del viernes, por los incumplimientos del convenio colectivo que atribuye a la empresa. La organización tampoco descarta nuevas medidas para reclamar mejoras en la seguridad ferroviaria.
El Gobierno de Sánchez deberá explicar por qué persisten las discrepancias sobre unos acuerdos alcanzados después de Adamuz. La sucesión de accidentes y las denuncias de los profesionales exigen respuestas concretas sobre la supervisión, el mantenimiento y las garantías de seguridad de la red ferroviaria española.