
Mañueco fija rumbo en Castilla y León y descarta pactos con el PSOE
El presidente autonómico reivindica gestión, estabilidad y liderazgo frente a una izquierda sin proyecto ante las elecciones del 15-M.
A pocas semanas de las elecciones autonómicas, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha marcado con claridad el escenario político en Castilla y León. Su mensaje es directo: diálogo sí, acuerdos de gobierno con el PSOE, no.
Durante un coloquio político en Burgos en el que reivindicó la figura del expresidente José María Aznar, Mañueco defendió un modelo basado en estabilidad institucional, crecimiento económico y servicios públicos sólidos. Recordó que España vivió una etapa de prosperidad y prestigio internacional bajo gobiernos populares, situando ese legado como referencia política.
El líder autonómico insistió en que el proyecto del Partido Popular es hoy el único con balance real de gestión. Cuatro años de gobierno, afirmó, avalan políticas de bajada de impuestos, impulso educativo y refuerzo sanitario. Frente a ello, señaló una izquierda “instalada en la confrontación permanente”.
Las elecciones del 15-M se presentan así como un punto de inflexión. Las encuestas anticipan un escenario abierto, donde los pactos volverán a ser determinantes. Mañueco dejó claro que hablará con todas las fuerzas dentro del marco institucional, pero advirtió que no permitirá que el modelo político del PSOE marque el futuro de la comunidad.
El presidente popular criticó especialmente las políticas municipales y nacionales vinculadas a dirigentes socialistas como Óscar Puente, a las que acusó de priorizar la confrontación ideológica frente a la gestión eficaz. Según defendió, Castilla y León necesita seguridad política y no experimentos.
En clave electoral, el mensaje busca movilizar al votante moderado y consolidar una mayoría suficiente que evite bloqueos. El PP plantea estabilidad frente a fragmentación, gestión frente a promesas y experiencia frente a improvisación.
La izquierda llega dividida, sin liderazgo claro y dependiendo de alianzas complejas. Mañueco apuesta por lo contrario: un gobierno fuerte que garantice crecimiento, cohesión territorial y defensa del mundo rural.
La campaña entra ahora en su fase decisiva. Y el presidente autonómico quiere que el debate gire sobre resultados. No sobre ideología. Según su entorno, el objetivo es claro: revalidar la confianza de los ciudadanos y asegurar un nuevo ciclo político basado en estabilidad y gestión.
Más noticias: