A pocas semanas de las elecciones autonómicas, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha marcado con claridad el escenario político en Castilla y León. Su mensaje es directo: diálogo sí, acuerdos de gobierno con el PSOE, no.
Durante un coloquio político en Burgos en el que reivindicó la figura del expresidente José María Aznar, Mañueco defendió un modelo basado en estabilidad institucional, crecimiento económico y servicios públicos sólidos. Recordó que España vivió una etapa de prosperidad y prestigio internacional bajo gobiernos populares, situando ese legado como referencia política.
El líder autonómico insistió en que el proyecto del Partido Popular es hoy el único con balance real de gestión. Cuatro años de gobierno, afirmó, avalan políticas de bajada de impuestos, impulso educativo y refuerzo sanitario. Frente a ello, señaló una izquierda “instalada en la confrontación permanente”.
Las elecciones del 15-M se presentan así como un punto de inflexión. Las encuestas anticipan un escenario abierto, donde los pactos volverán a ser determinantes. Mañueco dejó claro que hablará con todas las fuerzas dentro del marco institucional, pero advirtió que no permitirá que el modelo político del PSOE marque el futuro de la comunidad.







