El ministro de Transformación Digital, Óscar López, ha decidido invertir cerca de dos millones de euros en mejorar la imagen de Red.es, un organismo público que en los últimos meses ha quedado en el centro de la polémica por su papel en adjudicaciones bajo sospecha.
La decisión llega en un momento especialmente delicado, con la entidad señalada por su relación con contratos concedidos a empresas vinculadas al entorno de Pedro Sánchez. Lejos de aclarar esas dudas, el Gobierno ha optado por reforzar la visibilidad del organismo y su presencia pública.
Este movimiento ha generado sorpresa por el contexto en el que se produce. En plena controversia, cuando lo que se espera son explicaciones claras, la respuesta del Ejecutivo pasa por invertir en comunicación. Una decisión que muchos interpretan como un intento de cambiar el foco en lugar de afrontar el problema.

Más esfuerzo en imagen que en explicaciones
El contrato tiene como objetivo dar mayor proyección a Red.es, pero coincide con un momento en el que siguen abiertas muchas incógnitas sobre su funcionamiento.
Las sospechas sobre adjudicaciones a empresas recomendadas desde el entorno de Begoña Gómez han provocado un creciente malestar, al poner en duda los criterios utilizados para repartir contratos públicos. No se trata solo de una cuestión política, sino de confianza en cómo se gestionan los recursos.







