Los datos más recientes reflejan que el fraude en los procedimientos de determinación de edad ya no responde a casos puntuales, sino que representa una realidad cada vez más frecuente
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La detección de adultos que aseguran ser menores extranjeros no acompañados se ha convertido en una preocupación creciente en la Comunidad de Madrid. Los datos más recientes reflejan que el fraude en los procedimientos de determinación de edad ya no responde a casos puntuales, sino que representa una realidad cada vez más frecuente. Según las cifras aportadas por la Fiscalía General del Estado, el 70 % de las personas sometidas a pruebas para verificar su edad en la región resultaron ser mayores de 18 años.
Las estadísticas correspondientes a 2024 muestran un notable incremento de los expedientes abiertos para determinar la edad de estos jóvenes. En total, la Comunidad de Madrid inició 848 procedimientos, una cifra muy superior a los 482 registrados durante el año anterior. Este aumento pone de manifiesto la presión que soportan los servicios encargados de verificar la situación de quienes llegan sin documentación fiable o con dudas sobre su verdadera edad. Sin embargo, una parte importante de estos expedientes nunca llegó a completarse. Más de la mitad fueron archivados después de que los supuestos menores abandonaran el procedimiento antes de someterse a la prueba radiológica de la muñeca, considerada una de las herramientas fundamentales para determinar si una persona ha alcanzado la mayoría de edad.
Finalmente, 378 inmigrantes sí completaron el proceso de verificación. Los resultados evidenciaron que únicamente 112 personas eran realmente menores de edad. En cambio, las pruebas concluyeron que 266 individuos que aseguraban tener menos de 18 años eran, en realidad, mayores de edad. Los datos reflejan que cerca de siete de cada diez personas sometidas a estas comprobaciones habían facilitado una edad que no se correspondía con la realidad. Además, si se comparan estas cifras con las registradas durante el ejercicio anterior, el número de fraudes detectados prácticamente se triplicó, consolidando una tendencia que preocupa a las administraciones.
La Fiscalía General del Estado también señala que este fenómeno no afecta únicamente a Madrid. A nivel nacional, alrededor del 40 % de las pruebas de determinación de edad concluyen que los supuestos menores son realmente adultos. No obstante, la capital registra un porcentaje significativamente superior al del conjunto del país. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid continúa atendiendo a un elevado número de menores extranjeros no acompañados. Desde 2018, el sistema regional de protección ha prestado asistencia a más de 11.000 jóvenes. Solo durante 2024 ingresaron en la red de acogida un total de 2.442 personas, según los datos facilitados por el Ejecutivo autonómico.
Paralelamente, la Administración madrileña ha reforzado los controles internos para detectar posibles irregularidades. Como resultado de estas comprobaciones, el Gobierno regional presentó 29 denuncias ante la Policía tras descubrir que otros tantos jóvenes acogidos en centros de protección eran realmente mayores de edad cuando accedieron al sistema destinado exclusivamente a menores.