Los incendios forestales de este verano en España han dejado un balance de 56 detenidos y 142 investigados, según Interior. Desde el 1 de junio, la Guardia Civil detuvo a 41 personas por provocar incendios e investiga a otras 115 en distintas provincias.
La Policía Nacional arrestó a 15 sospechosos e imputó a 27 más por su presunta relación con los incendios ocurridos este verano. El Ministerio del Interior detalló que las Fuerzas de Seguridad colaboraron también en evacuaciones y realojos de miles de afectados. Un total de 35.900 personas tuvieron que ser desalojadas de sus viviendas en diferentes puntos del país durante la campaña.
En varios casos, la actuación policial y de emergencias permitió reducir riesgos y contener el avance de los fuegos en zonas urbanas. Uno de los últimos detenidos es un joven de 20 años acusado de provocar un incendio en Berlanga del Bierzo, León.

Ese fuego obligó a evacuar a 400 personas y movilizó importantes medios terrestres y aéreos de extinción en la zona leonesa. Otro arresto se produjo en Llanes, Asturias, donde un hombre de 55 años fue detenido por provocar un incendio forestal.
El suceso ocurrió el 21 de agosto en una pista entre los parajes de La Conjita y Las Lagunas, cerca de Celorio. La Guardia Civil atribuye al detenido un presunto delito de incendio forestal sin propagación tras las pesquisas abiertas en la zona. Los agentes han señalado que la rápida intervención evitó que las llamas se extendieran por el entorno de la costa asturiana.
Las autoridades destacan que gran parte de los incendios investigados este verano han tenido un origen intencionado o negligente.








