La ambición recaudatoria del Ejecutivo de coalición conformado por PSOE y Sumar les ha llevado a subir los impuestos y cotizaciones hasta en 94 ocasiones.
El Impuestómetro 2025, elaborado por el Instituto Juan de Mariana, vuelve a poner cifras al esfuerzo fiscal que soportan familias, trabajadores y empresas. Su publicación coincide con el inicio de la campaña de la Renta, en un momento marcado por la elevada presión tributaria.
Desde que Pedro Sánchez asumió la presidencia del Gobierno, se han producido 94 subidas de impuestos y cotizaciones. A eso se suma la no deflactación del IRPF, lo que equivale a un aumento encubierto de la carga fiscal. Mientras tanto, muchos países de la Unión Europea han hecho lo contrario.

En seis años, España ha elevado su presión fiscal en 1,9 puntos del PIB.
En contraste, la media europea ha caído en 0,9 puntos. Alemania, Francia, Dinamarca, Países Bajos o Suecia han optado por reducir impuestos. España, sin embargo, ha ido en la dirección opuesta.
Desde 2019, el Estado ha recaudado 127.744 millones de euros más. Traducido a cifras personales, eso implica un coste de 1.223 euros por ciudadano y 3.079 euros por hogar.
El informe también analiza cuánto cuesta realmente trabajar en España. En 2025, el coste laboral total de un empleado con sueldo medio es de 39.480 euros al año. De esa cantidad, el Estado se queda con una parte importante:
- 9.243 euros en cotizaciones empresariales
- 1.959 euros en cotizaciones del trabajador
- 4.270 euros en IRPF
- 2.942 euros en IVA
Solo estos impuestos suponen 18.865 euros, es decir, el 47,8 % del coste total. Para que un trabajador pueda gastar 100 euros, su empresa debe pagar 191,57 euros.

La carga no termina ahí. Si sumamos otros tributos como el IBI (705 euros de media) y el impacto del Impuesto de Sociedades sobre el salario (928 euros).
La presión fiscal sube hasta 20.678 euros, el 52,4 % del sueldo completo. Añadiendo el esfuerzo fiscal diferido a través del déficit y la deuda pública (929 euros más), el coste total asciende a 21.607 por trabajador medio.
Es decir, el 54,7 % del coste laboral.







