La carta fundacional de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), fechada en 1964, "Del Río al Mar", negó la partición de Palestina y con ello, el establecimiento de Israel. En definitiva, buscaba la supresión de este último. Aunque no reclamaba la soberanía sobre Cisjordania ni Gaza, hoy, más de 7 millones de judíos viven legalmente en aquella región.
Así lo dicen algunos acuerdos internacionales, entre los que se incluye el Plan de Partición de la ONU y resoluciones posteriores. Sin embargo, el programa emprendido por el Museo Reina Sofía pasa por alto "el atroz acto de terror y masacre de civiles inocentes del 7 de octubre", protesta la carta. Si bien el museo atiende a la drástica situación de Gaza, ignora de un modo alarmante el terrorismo de Hamás, que mantiene a más de 130 personas secuestradas.
Raz Samira alaba la "causa noble" que supone "clamar por la paz en todo el planeta", tal y como anuncia el problemático programa iniciado por el Reina Sofía. No obstante, advierte que "es preocupante porque el pensamiento crítico y las redes de solidaridad internacional no pueden florecer una discusión unilateral basada en información infundada", insiste el miembro de ICOM. Añade que, en caso de que sus verdaderos objetivos sean la armonía y la paz, "este enfoque es defectuoso y se queda corto".
Israel no está satisfecho en absoluto con el enfoque del museo con esta causa, ya que no sirve para "tender puentes hacia un futuro mejor", sino para "sembrar el terror", alegan. "Le instamos a cambiar el título y revisar su programa para reflejar genuinamente los esfuerzos por un futuro mejor para todas las personas de la región de Gaza", concluye Samira. Y es que, a pesar de la ofensa, el presidente israelí de ICOM está dispuesto a tenderle la mano a la institución artística española para de cara a acciones futuras.