
Las selecciones de Palestina y Euskadi jugarán un partido amistoso en España
A pesar de que Hamás es la organización que gobierna en la Franja de Gaza, la selección palestina estará en San Mamés
El estadio de San Mamés será escenario de un encuentro histórico. La selección de Euskadi se medirá a Palestina el próximo 15 de noviembre en Bilbao. La noticia fue confirmada por la Federación Palestina de Fútbol.
La organización del amistoso fue posible tras la cooperación entre la Federación de Euskadi y su homóloga palestina. Según ambas partes, la coordinación fue “perfecta”.
También se informó a las autoridades españolas, que ven el partido como algo más que deporte. Para ellas, el encuentro servirá de altavoz internacional sobre la situación en Gaza y las denuncias de violaciones de derechos humanos.

El contexto político añade fuerza al duelo. Palestina vive bajo un complejo entramado de poder. En Cisjordania gobierna la Autoridad Nacional Palestina, encabezada por Mahmud Abás y dominada por el partido Al Fatah.
En Gaza, en cambio, el control lo ejerce Hamás, un movimiento islamista y terrorista que tomó el poder en 2007 tras enfrentamientos internos con Fatah. Desde entonces, el territorio vive bajo bloqueo y frecuentes tensiones con Israel, quien sigue bombardeando Gaza.
Hamás es considerado organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos. Sus vínculos con grupos armados y su rechazo al Estado de Israel generan un fuerte rechazo en Occidente.
A la vez, mantiene un importante apoyo social en Gaza, donde provee servicios básicos y controla la vida política. Este doble rol, político y militar, marca gran parte de la vida palestina y dificulta los intentos de reconciliación interna.

El amistoso en San Mamés, por tanto, va más allá de los noventa minutos. En el País Vasco, la causa palestina cuenta con apoyo social y político. No es la primera vez que Bilbao se convierte en escenario de reivindicaciones.
Durante la pasada Vuelta ciclista, la presencia del equipo Israel-Premier Tech desató fuertes protestas. Miles de manifestantes interrumpieron la carrera y provocaron su suspensión. Las imágenes recorrieron el mundo y evidenciaron la fuerza del activismo propalestino en Euskadi.
Ahora, con un balón de por medio, Palestina busca mostrar su realidad en un escaparate global.
Lo cierto es que la imagen de cómo España acogerá a la selección Palestina mientras ignoró a la israelí cuando Hamás atentó en el territorio. El 15 de noviembre el País Vasco acogerá ese encuentro amistoso para dar luz a un problema del que, según muchos, hay quienes quieren sacar un rédito político.
Y esto es lo que ha provocado una fuerte polarización de la sociedad española.
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