Las posibles sanciones a empresas tecnológicas españolas generan tensión tras revelarse contratos vinculados con Huawei en España.
Los informes desvelados por The Objective alertan a organismos internacionales que temen por la seguridad nacional y el comercio digital. La dimensión comercial del conflicto puede derivar en sanciones si la investigación prospera y el Gobierno no rectifica sus acuerdos.
España podría ser incluida en la lista de países que permiten acceso de Huawei a infraestructuras críticas, alejándose del marco OTAN. Las Cámaras de EEUU investigan el riesgo que supondrían estas conexiones para las comunicaciones secretas de la Alianza Atlántica. La preocupación se intensificó tras el desmarque de Pedro Sánchez en la cumbre de la OTAN celebrada el pasado 25 de junio en Bruselas.
Desde el Gobierno aseguran que el sistema OceanStor 6800V VS contratado a Huawei es un almacén estanco sin conexión al exterior. El Ejecutivo sostiene que este sistema solo guardaría investigaciones judiciales y que no permitiría fugas de información confidencial.

La consultora Acento, antes vinculada a Huawei, negó en un comunicado cualquier participación en este contrato o relaciones públicas. El frente europeo se mantiene abierto tras el registro de oficinas de Huawei en Bruselas y de despachos de 17 eurodiputados belgas. Quince eurodiputados actuales y antiguos son investigados por soborno, falsificación, blanqueo de dinero y organización delictiva.
La Comisión Europea pidió en julio a los Estados miembros excluir a Huawei de sus redes 5G por considerarlo un proveedor de riesgo.








