
El lado más personal del juez del 'caso Begoña Gómez' al descubierto
El juez Juan Carlos Peinado ha dejado ver una faceta desconocida para muchos
Juan Carlos Peinado, el magistrado conocido por encabezar la investigación que mantiene en el foco a Begoña Gómez, sorprendió al público al mostrar una faceta poco conocida de su vida. Esto durante un evento que fue celebrado en Madrid.
En las jornadas "Artes escénicas contra el Bullying", celebradas en el Centro Cultural Fernán Gómez, el juez se alejó de su imagen habitual de seriedad judicial. En su lugar, destacó su amor por el teatro y su firme compromiso con la defensa de los jóvenes que sufren acoso escolar.
El evento, organizado por la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar, reunió a expertos y artistas. Los que exploraron cómo las artes pueden ser una herramienta para combatir esta problemática social. Peinado, presentado como una sorpresa inesperada en el programa, cautivó a los asistentes con una intervención de casi media hora en la que combinó reflexiones personales y profesionales.
Recordó con emoción el caso de Jokin Ceberio, un joven vasco que se quitó la vida en 2004 tras años de acoso. Utilizando este ejemplo para subrayar la importancia de actuar frente a la violencia entre menores.

El juez también compartió vivencias de su pasado, confesando haber sido víctima de acoso en su juventud, una experiencia que, según él, pudo superar gracias a su fortaleza interior. Además, reveló su conexión con el teatro al mencionar que interpretó al personaje de Amal en la obra El cartero del Rey de Rabindranath Tagore. Dejo ver que se trata de una pasión que lo ha acompañado a lo largo de los años.
Asimismo, Peinado con determinación, ganándose el aplauso de un público que descubrió a un hombre más allá de la toga.
Me queda fuerza para enfrentarme a situaciones difíciles.
Peinado aprovechó para reflexionar sobre el papel de la justicia, comparándola con una obra teatral sin guión. Además, abogó por romper con los estereotipos que pintan a los jueces como figuras distantes. “Me gustaría ir en deportivas en lugar de traje oscuro”, bromeó, mostrando un lado cercano y desenfadado.
Las jornadas concluyeron con un llamado colectivo a usar las artes escénicas como medio de prevención. Un mensaje que el magistrado respaldó con entusiasmo, destacando la necesidad de no ignorar las tragedias que el acoso puede desencadenar.
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