La Junta de Castilla y León ha prorrogado durante cuatro años el convenio de colaboración con la comunidad de regantes de Valdemudarra, en Valladolid, para seguir garantizando la seguridad y el correcto funcionamiento de su presa.
El acuerdo, impulsado a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), permitirá mantener las labores de control, seguimiento y mejora de esta infraestructura hidráulica clave para el regadío de la zona.
La comunidad de regantes gestiona alrededor de 1.500 hectáreas de cultivos en los municipios de Peñafiel, Manzanillo y Quintanilla de Arriba, por lo que la presa resulta fundamental para asegurar el abastecimiento de agua y la estabilidad de la actividad agrícola.
La Junta apuesta por modernizar y vigilar las infraestructuras hidráulicas
La prórroga mantiene las condiciones del convenio firmado originalmente en 2022 y permitirá seguir desarrollando actuaciones técnicas relacionadas con la vigilancia y conservación de la presa.
Entre las medidas previstas se incluyen inspecciones periódicas, sistemas de auscultación y control, mejoras en la seguridad y trabajos destinados a garantizar la estabilidad estructural de la infraestructura.
Además, el ITACyL continuará prestando apoyo técnico especializado a la comunidad de regantes y supervisando el cumplimiento de las obligaciones legales vinculadas a la normativa de seguridad de presas.
Una infraestructura clave para el campo vallisoletano
La presa de Valdemudarra, situada en el arroyo del mismo nombre, cuenta con una capacidad de almacenamiento de 4,54 hectómetros cúbicos y está clasificada como presa de categoría A desde 2007, el nivel que exige mayores controles de seguridad.
Desde la Junta destacan que este tipo de acuerdos forman parte de la estrategia autonómica para reforzar la gestión responsable de las infraestructuras hidráulicas y garantizar la sostenibilidad de los sistemas de riego en el medio rural.
El Ejecutivo autonómico considera además que mantener en buen estado estas instalaciones resulta esencial tanto para la actividad agrícola como para la protección de las poblaciones y explotaciones situadas en el entorno de las presas.