El auto también se refiere a la queja de Koldo por la filtración de supuestos mensajes personales emitidos desde su teléfono móvil. García denunció que esos mensajes derivaron en informaciones sobre presunta violencia de género, emitidas en televisión nacional.
Pero el juez niega que eso justifique la entrega de los terminales, al tratarse de hechos ajenos al control judicial del procedimiento. Moreno subraya que “la tergiversación pública de mensajes íntimos no puede ser argumento para modificar la decisión judicial”.
Añade que “la publicación de actuaciones judiciales o su interpretación por terceros no es competencia del juzgado instructor”.
Además, resalta que el proceso es complejo, que implica múltiples partes y que eso dificulta controlar por completo las filtraciones.
El juez recuerda que hay muchas personas con acceso a las actuaciones, lo que imposibilita evitar totalmente su difusión a la prensa. Por todo ello, el auto reitera que no se procederá a la devolución de ningún dispositivo hasta que concluya el análisis de pruebas.
El juez mantiene su postura firme: sin revisar completamente los datos, no se puede comprometer la legalidad de la investigación.