Jair Bolsonaro ha vuelto a ser ingresado en un hospital. Esta vez, por un dolor abdominal severo que encendió las alarmas en su entorno. La noticia fue confirmada por su hijo Carlos Bolsonaro, quien detalló que todo comenzó con un fuerte dolor en la zona donde fue apuñalado.
El expresidente de Brasil fue sedado para someterlo a exámenes médicos en un centro sanitario de Santa Cruz, en Río Grande do Norte. Según su familia, el problema estaría vinculado a las secuelas de la agresión sufrida en 2018, que todavía le causa estragos internos.
Carlos Bolsonaro explicó en la red X que su padre fue atendido por adherencias en el abdomen y que ahora está "despierto y lúcido". Pese a ello, los médicos decidieron trasladarlo en helicóptero a un hospital de Natal, capital del estado, con mejores condiciones médicas.

La situación generó preocupación inmediata entre sus seguidores, quienes temen por su estado tras varios episodios similares desde 2018. El atentado que sufrió durante la campaña presidencial lo dejó con graves secuelas digestivas y varias cirugías a lo largo de estos años.
Desde entonces, Bolsonaro ha sido hospitalizado múltiples veces por dolores abdominales, obstrucciones y complicaciones postoperatorias. El entorno del exmandatario mantiene un férreo control sobre la información médica, aunque aseguran que su estado no es crítico.
"Recen por él", pidió su hijo Carlos en redes sociales, mientras las muestras de apoyo comenzaron a multiplicarse en Brasil y fuera. El líder conservador continúa siendo una figura central en la política brasileña, incluso fuera del cargo desde principios de 2023.








