Se descartan ciberataques o fenómenos meteorológicos extremos como origen del incidente, según autoridades. El restablecimiento del suministro fue paulatino, alcanzando el 99,95% de la demanda energética al día siguiente.
El apagón afectó gravemente a infraestructuras críticas, como hospitales, aeropuertos y redes de telecomunicaciones. Portugal también sufrió cortes generalizados, paralizando el metro de Lisboa y afectando las redes móviles.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, celebró una reunión de emergencia por el apagón. Francia y Alemania consideran improbable un evento similar en sus territorios, destacando sus mecanismos preventivos. El incidente ha generado tensión diplomática entre España y Portugal sobre el origen del apagón.
La Comisión Europea espera el informe completo del Gobierno español antes de pronunciarse sobre las causas. Tajani subrayó que la seguridad incluye la protección de infraestructuras críticas como las redes eléctricas. Abogó por una visión más amplia de la seguridad en la UE, que contemple la resiliencia energética y tecnológica.
El apagón ha reavivado el debate sobre la necesidad de invertir en infraestructuras energéticas más robustas. La escasa interconexión eléctrica de España con Europa aumenta el riesgo de nuevos apagones, según experto