Ceuta trata de recuperar la normalidad después de las jornadas de tensión provocadas por la llegada irregular de miles de personas desde Marruecos. Durante el sábado, numerosos jóvenes emprendieron el regreso a pie hacia la frontera del Tarajal tras permanecer varios días en la ciudad autónoma.
La mayoría eran hombres jóvenes que habían llegado con pocas pertenencias y que aseguraban haber dormido en parques o espacios públicos. La falta de alojamiento, comida y otros recursos les llevó a volver temporalmente al país vecino, según los testimonios recogidos por El Debate.
Uno de ellos reconoció que la decisión de marcharse no suponía renunciar a cruzar de nuevo. "Lo volveremos a intentar", afirmó mientras caminaba hacia Marruecos bajo la vigilancia de militares y agentes de la Guardia Civil.
Otro joven explicó que prefería regresar a su casa ante la imposibilidad de encontrar un lugar donde pasar la noche. Sus palabras reflejan una retirada provisional que mantiene en alerta a los vecinos y a las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
Los inmigrantes regresan a Marruecos tras la entrada masiva en Ceuta, pero avisan: "Lo volveremos a intentar"
El Ejército refuerza la vigilancia en el Tarajal
España ha reforzado el entorno fronterizo con una barrera flotante de unos 500 metros junto al espigón del Tarajal. El dispositivo pretende dificultar nuevas entradas por mar y mejorar el control en uno de los puntos más sensibles de la frontera con Marruecos.
La presencia militar ha cambiado el ambiente en las calles después de dos días marcados por el miedo y el cierre de numerosos establecimientos. Bares, restaurantes y tiendas han levantado de nuevo sus persianas, aunque la actividad todavía no ha recuperado completamente su ritmo habitual.
Los comerciantes afrontan ahora las pérdidas económicas ocasionadas por el cierre y la caída de clientes. La vuelta a la rutina convive con el temor a que pueda producirse otra llegada masiva cuando disminuya la presión policial y militar.
Los inmigrantes regresan a Marruecos tras la entrada masiva en Ceuta, pero avisan: "Lo volveremos a intentar"
Los vecinos temen que la crisis se repita
En el puerto y el centro de Ceuta, trabajadores y empresarios reconocen sentirse más tranquilos gracias al despliegue de seguridad. Sin embargo, muchos evitan dar por terminada la crisis y consideran que las advertencias de quienes regresan deben tomarse en serio.
La escasa presencia de mujeres y personas procedentes del África subsahariana entre los que volvían a Marruecos ha alimentado las sospechas sobre el origen de la llegada masiva. Algunos sectores apuntan a una posible presión coordinada, aunque las autoridades no han aportado pruebas concluyentes sobre esa hipótesis.
La ciudad intenta pasar página mientras mantiene reforzados sus principales accesos. Ceuta ha recuperado parte de su actividad, pero las palabras de quienes prometen volver dejan una sensación de tregua provisional en una frontera que continúa sometida a máxima vigilancia.