El Gobierno de Salvador Illa se ha mostrado dispuesto a recibir parte de los menores migrantes llegados a Ceuta, mientras Junts mantiene su rechazo frontal y vuelve a advertir a Pedro Sánchez de que no contará con sus votos si Cataluña entra en el reparto.
Según publica El Debate, fuentes de la Consejería de Derechos Sociales han señalado que Cataluña respalda las medidas impulsadas por el Gobierno central para afrontar la situación. "Cataluña las apoya, como no podía ser de otra manera", han asegurado en declaraciones recogidas por El Nacional.
La Generalitat tendría capacidad teórica para atender a 2.829 menores, según cifras recogidas por la Cadena SER. A 30 de junio había 2.048 plazas ocupadas, por lo que todavía existiría margen dentro del sistema catalán.
Junts mantiene su rechazo
La posición del Ejecutivo de Illa choca directamente con la de Junts. La presidenta del grupo en el Parlament, Mònica Sales, ha reiterado este viernes que "los siete votos de Junts en Madrid no serán para traer menores a Cataluña".
Sales ha respaldado así las palabras pronunciadas anteriormente por Míriam Nogueras, quien ya había avisado de que Junts no daría "ni un voto" a Sánchez si Cataluña no quedaba excluida del nuevo reparto.
El partido de Carles Puigdemont presume además de haber conseguido el año pasado limitar los traslados hacia Cataluña. Nogueras reivindicó entonces que su formación logró "lo que nunca había hecho nadie" y recordó que actuaron en solitario para conseguirlo.
Junts vuelve a exigir las competencias de inmigración
La formación independentista también ha aprovechado el debate abierto por Ceuta para volver a reclamar el traspaso de las competencias en materia de inmigración a Cataluña.
Mònica Sales considera que esta reivindicación sigue siendo "realista", pese a la ruptura de relaciones anunciada por Junts con los socialistas. Según ha explicado, el traspaso formó parte de las negociaciones mantenidas durante los últimos meses.
Mientras Illa se ofrece a colaborar con el reparto promovido por el Gobierno, Junts vuelve a utilizar sus siete diputados en el Congreso como elemento de presión sobre Sánchez y exige que Cataluña quede al margen de la llegada de nuevos menores procedentes de Ceuta.