En una reciente entrevista en 'Cafè d'idees' de La 2 de RTVE, Ione Belarra, líder de Podemos, arremetió contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Calificó al Ejecutivo de "muy débil" y expresó su preocupación por la "deriva de la Legislatura". Belarra afirmó que Sánchez se ha convertido en un "autócrata" y que Sumar es ahora un "partido figurante" en el Gobierno.
Estas declaraciones reflejan una contradicción evidente en la postura de Podemos. Por un lado, critican duramente al Gobierno y a su presidente; por otro, continúan apoyándolo y formando parte de la coalición gubernamental. Esta dualidad plantea preguntas sobre la coherencia y sinceridad de su posición política.

No es la primera vez que Podemos adopta esta actitud ambivalente. En el pasado, han respaldado presupuestos que incluían aumentos en el gasto militar, solo para criticar posteriormente el envío de armas a Ucrania. Esta incoherencia pone en entredicho la autenticidad de sus críticas y su compromiso con los principios que dicen defender.
Además, la acusación de Belarra hacia Sánchez como "autócrata" resulta irónica. Considerando que su partido ha sido parte integral del Gobierno y ha apoyado decisiones clave. Si realmente creen que Sánchez ejerce un liderazgo autocrático, ¿por qué continúan respaldándolo?







