Hacienda cerró 2025 con una recaudación récord de más de 325.000 millones de euros, un 10% más que el año anterior. Nunca antes el Estado había ingresado tanto.
Este resultado llega tras años de política fiscal marcada por la etapa de María Jesús Montero al frente del Ministerio de Hacienda, con una tendencia clara: cada vez más ingresos públicos sostenidos en el esfuerzo de los contribuyentes.
El incremento se apoya principalmente en el IRPF y el IVA, los impuestos que afectan directamente a salarios y consumo, lo que vuelve a situar la carga fiscal sobre ciudadanos y familias en el centro del debate.
IRPF e IVA, el motor de una recaudación histórica
El IRPF volvió a ser el impuesto que más ingresos genera, con más de 142.000 millones de euros, impulsado en gran parte por el aumento del empleo y de los salarios. A esto se suma el crecimiento del IVA, que rozó los 100.000 millones.
Entre ambos tributos suman cerca del 75% de toda la recaudación, lo que confirma que el sistema descansa principalmente sobre trabajadores y consumidores.
Más allá del crecimiento económico, el aumento de ingresos refleja también una presión fiscal sostenida en el tiempo, especialmente sobre las rentas del trabajo y el consumo, que son las bases más sensibles para los ciudadanos.
Más ingresos, pero persisten las dudas
La reducción del déficit hasta el 2,2% se produce en un contexto de ingresos récord, lo que vuelve a evidenciar que el ajuste de las cuentas públicas se ha apoyado principalmente en el aumento de la recaudación.
Lejos de responder a una contención del gasto, el dato refleja un modelo basado en ingresar más cada año, en un momento en el que la presión fiscal no ha dejado de crecer.
El resultado vuelve a poner el foco en la herencia fiscal de María Jesús Montero: cifras históricas de ingresos sostenidas, en gran medida, por el esfuerzo económico de los contribuyentes.