El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha provocado una significativa controversia. Al ordenar a los fiscales del 'procés' que apliquen la ley de Amnistía a todos los delitos relacionados con el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. Esto incluye la malversación de fondos que involucra a Carles Puigdemont y otros líderes independentistas.
Esta decisión ha intensificado las tensiones dentro del Ministerio Público y ha generado preguntas cruciales sobre la interpretación y aplicación de la ley de Amnistía.

La Ley de Amnistía y su Impacto
La ley de Amnistía, recientemente aprobada, tiene como objetivo principal normalizar la situación política en Cataluña después de los eventos del referéndum ilegal.
Sin embargo, su implementación ha sido objeto de debate, especialmente en lo que respecta a los delitos de malversación de fondos públicos. Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña, ha estado en el centro de este debate. Debido a su papel en el referéndum y su posterior huida a Bélgica.
La Orden del Fiscal General
El pasado viernes, García Ortiz emitió un comunicado defendiendo la aplicación de la ley de Amnistía. Sobre todo a la malversación atribuida a Puigdemont y otros líderes del 'procés'.
Esta postura contrasta fuertemente con la de los fiscales del Tribunal Supremo, Javier Zaragoza, Consuelo Madrigal, Fidel Cadena y Jaime Moreno. Quienes sostienen que el desvío de fondos para el referéndum no debería ser amnistiado.

García Ortiz ha argumentado que la amnistía es esencial para la "normalización institucional, política y social" en Cataluña. Sin embargo, los fiscales del Supremo insisten en que la ley no puede ser aplicada de manera retroactiva. Para proteger a quienes cometieron delitos graves contra el orden financiero del Estado y de la UE.
Los fiscales del Supremo argumentan que los líderes independentistas actuaron con ánimo de lucro. Que su conducta afectó los intereses financieros de la Unión Europea, por lo que no deberían ser beneficiarios de la amnistía.








