Un mes después de que se solicitara información, Adif aún no ha dado respuesta al requerimiento enviado por la Guardia Civil, según consta en un nuevo oficio remitido al juzgado. Esta petición, realizada el pasado mes de marzo por indicación de la jueza Cristina Pastor, buscaba aclarar si los materiales empleados en el tramo ferroviario de Adamuz, como raíles, traviesas o balasto, eran de nueva instalación o procedían de reutilización tras las obras llevadas a cabo en 2025.
Mientras tanto, la investigación del accidente continúa avanzando y ha entrado en una fase más centrada en el análisis técnico de las causas. Las primeras conclusiones apuntan a que el descarrilamiento podría haberse originado por la rotura de uno de los carriles, un fallo que provocó una tragedia en la que perdieron la vida 46 personas. A partir de este hallazgo, los investigadores tratan ahora de determinar si el estado de la infraestructura era el adecuado y si existían deficiencias en su mantenimiento que hubieran podido evitar el siniestro.

Posible fallo de la vía antes del accidente
Un informe técnico ha generado preocupación en la investigación del accidente ferroviario de Adamuz en la línea Madrid‑Sevilla. El documento, elaborado sobre el mantenimiento de señalización que realiza Hitachi para Adif, indica una caída de tensión en el circuito de la vía 22 horas antes del siniestro.







