El empresario Víctor de Aldama ha realizado una de las declaraciones más comprometedoras hasta la fecha en el marco de la investigación que afecta al entorno del exministro José Luis Ábalos. Según su testimonio, fue Koldo García Izaguirre, antiguo asesor ministerial, quien le pidió actuar como intermediario entre empresas constructoras y el PSOE con el objetivo de canalizar fondos hacia el partido.

De acuerdo con el relato de Aldama, Koldo le explicó en 2019 una supuesta “fórmula” para favorecer a determinadas compañías en procesos de contratación pública. El sistema consistiría, según esa versión, en coordinar estrategias de ofertas económicas entre distintas constructoras para facilitar que una de ellas obtuviera la adjudicación.
“Siéntate con esta constructora, que te digan a qué licitación quieren ir y en una van a ir a baja temeraria, en otra por debajo de la tabla y en otra por encima para que ganen la licitación”, aseguró Aldama que le trasladó Koldo, según consta en su declaración.
El empresario sostuvo además que el exasesor le indicó que necesitaban “a alguien con contactos” porque hacía falta financiación para el partido. Se trataría, según Aldama, de un sistema en el que determinadas empresas realizarían pagos en efectivo, una circunstancia que él mismo calificó como presuntamente irregular.
“Ahí entiendo que estamos haciendo algo ilegal”, afirmó el empresario al explicar que preguntó quién facturaría esos supuestos pagos y recibió como respuesta que las constructoras entregarían dinero en metálico.
Las manifestaciones de Aldama añaden una nueva dimensión al conocido como caso Koldo, que inicialmente se centró en presuntas irregularidades en contratos públicos durante la pandemia y que ahora extiende sus ramificaciones hacia posibles mecanismos de financiación política.







