El histórico apagón eléctrico del pasado lunes no solo dejó a millones de españoles sin luz durante horas, sino que ha desatado un conflicto abierto entre el Gobierno de Pedro Sánchez y las principales eléctricas del país.
Mientras Moncloa señala a los generadores como responsables directos del colapso energético, compañías como Iberdrola y Repsol defienden su actuación y cargan con sutileza contra la gestión de Red Eléctrica.
Pedro Sánchez ha decidido no mirar hacia otro lado tras el apagón del 28 de abril. El presidente del Gobierno y su equipo han puesto el foco directamente sobre las grandes compañías eléctricas, especialmente las que operan en el suroeste de España, como Iberdrola. Según el Ejecutivo, el colapso se debió a la desaparición repentina de generación eléctrica, y no a un fallo en la red.
La reacción desde las eléctricas no se ha hecho esperar, aunque ha sido medida. En su conferencia de analistas, tras presentar resultados trimestrales, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, defendió con firmeza la labor de su plantilla y rechazó cualquier insinuación de negligencia.

“Nuestro personal ha hecho un trabajo maravilloso. Casi 2.000 trabajadores se volcaron en recuperar el servicio”, afirmó.








