La política de cooperación internacional del Gobierno de España vuelve a situarse en el centro del debate tras conocerse que parte de los fondos públicos destinados al exterior han llegado a instituciones judiciales en Cuba. En concreto, registros oficiales reflejan una subvención dirigida al Tribunal Supremo Popular de Cuba, lo que ha generado controversia por el contexto político y judicial del país.
Según los datos del Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones, la ayuda, gestionada a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, se enmarca dentro de los programas de cooperación impulsados por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Estas iniciativas forman parte de un volumen global que ronda los 4.500 millones de euros anuales destinados a proyectos en terceros países.

El destino de los fondos, bajo escrutinio
La información disponible indica que la subvención supera los 100.000 euros y se canaliza como una “subvención directa dineraria internacional”. Este tipo de ayudas busca, según el Ejecutivo, fortalecer instituciones, promover el desarrollo y fomentar la cooperación internacional.
Sin embargo, el hecho de que el beneficiario sea el Tribunal Supremo Popular de Cuba ha suscitado críticas, especialmente en relación con el funcionamiento del sistema judicial cubano. Diversos informes internacionales y medios de comunicación han señalado que este órgano ha participado en procesos judiciales contra ciudadanos que han protagonizado protestas contra el Gobierno.
Contexto judicial en Cuba
La polémica se intensifica al situar esta ayuda en el contexto de decisiones judiciales recientes en la isla. Según informaciones publicadas por CNN, el tribunal cubano ha condenado a más de un centenar de manifestantes a penas de hasta 30 años de prisión tras las protestas registradas en La Habana.







