La investigación judicial sobre el rescate de Plus Ultra sigue sumando nuevos elementos que aumentan la presión sobre el entorno político y empresarial vinculado a la aerolínea. Un informe remitido por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) a la Audiencia Nacional revela que la dirección de la compañía detectó supuestas filtraciones internas de información sensible relacionadas con sus operaciones estratégicas y con su relación con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Según los mensajes incorporados a la causa, directivos de Plus Ultra sospechaban que uno de sus consejeros, Hugo Castaño Vega, trasladaba información confidencial a otra compañía aérea competidora, Gowair. Las conversaciones, obtenidas por la Policía durante el análisis de dispositivos y comunicaciones internas, forman parte de los indicios que el juez José Luis Calama analiza dentro de la investigación por presuntos delitos de blanqueo de capitales y tráfico de influencias.

Los mensajes fueron intercambiados el 9 de septiembre de 2020 en un grupo interno de WhatsApp denominado “Sala Situacional PULA”, utilizado por la cúpula de la aerolínea durante los meses más críticos de la pandemia. En esa conversación participan varios altos cargos de Plus Ultra, entre ellos el CEO Roberto Roselli, Alejandro Delgado, Raif El Arigia y el accionista Rodolfo Reyes.
Es precisamente Roselli quien alerta del problema. “Tenemos un peo serio de filtrado de información”, escribe el directivo, mostrando su preocupación por el hecho de que la compañía Gowair conociera movimientos internos de la aerolínea. La frase más comprometida del intercambio es una que ha adquirido gran relevancia dentro de la investigación judicial: “Los de Gowair saben todo lo que hacemos, incluso que Zapa es nuestro contacto”.







