El Gobierno insiste en que existen “evidencias” sobre la implicación de la denominada “internacional ultra”, Israel y Rusia en la difusión y amplificación de lo ocurrido durante la crisis de Ceuta.
La ministra Elma Saiz ha defendido esta tesis y ha asegurado que el Ejecutivo dispone de información que respaldaría sus acusaciones. “Me remito a informes internos de Exteriores y la propia Comisión Europea ha señalado a Rusia”, ha afirmado. Saiz sostiene que determinados foros digitales vinculados a Israel y Rusia amplificaron los acontecimientos con una intención concreta: “fracturar” y “polarizar Europa y la sociedad española”.
La ministra considera que esta actuación habría contribuido a incrementar la tensión y la división en torno a la crisis migratoria registrada en Ceuta, especialmente a través de contenidos difundidos en redes sociales y espacios digitales.
El Gobierno mantiene así su argumento sobre la existencia de una estrategia internacional destinada a influir en el debate público español y europeo mediante la propagación de determinados mensajes relacionados con lo sucedido en Ceuta. Durante sus declaraciones, Saiz también ha dirigido sus críticas contra el Partido Popular, al que acusa de haber dejado de actuar como “un partido de Estado”.
El Gobierno señala a Israel y Rusia por la crisis de Ceuta
La ministra ha reprochado además al PP que, según su versión, esté contribuyendo a “alimentar los bulos y la desinformación en torno a Marruecos” en lugar de combatir la difusión de informaciones que considera falsas.
El Ejecutivo vincula estas acusaciones con la intensa batalla política y mediática abierta tras la crisis de Ceuta y con el papel que han desempeñado las redes sociales en la difusión de contenidos sobre los acontecimientos.
Saiz ha insistido en que las afirmaciones del Gobierno no se basan únicamente en publicaciones difundidas en internet, sino también en información procedente de organismos e informes internos a los que ha hecho referencia durante su intervención. La ministra ha señalado específicamente a Rusia y ha asegurado que la propia Comisión Europea habría advertido sobre su papel, mientras que también ha mencionado la actividad de determinados foros digitales relacionados con Israel.
El Gobierno mantiene de este modo su relato sobre una supuesta operación de amplificación y polarización alrededor de la crisis de Ceuta, mientras el enfrentamiento político con la oposición continúa abierto.