El Ministerio de Sanidad mantiene en manos de Eliance-Hélity el transporte aéreo de los pacientes de Ceuta, pese a las denuncias que sindicatos y antiguos empleados han formulado sobre la prestación de este servicio. INGESA volvió a adjudicarlo a esta UTE en 2024 mediante un contrato cuyo valor estimado asciende a 11,9 millones de euros.
Entre las cuestiones denunciadas figura incluso el equipamiento utilizado para realizar los vuelos. El Sindicato Libre de Trabajadores Aéreos (STLA) aseguró que uno de los helicópteros que comenzó a operar desde Ceuta no disponía de los flotadores exigidos para reforzar la seguridad de las operaciones sobre el mar. Así lo confirma El Debate.
La organización sindical fue más allá y acusó a Eliance de mantener una forma de operar dirigida a reducir gastos a costa, según su versión, de determinadas condiciones recogidas en los contratos, según relata el medio mencionado. Estas afirmaciones corresponden al sindicato y fueron realizadas después de que la compañía comenzara a prestar el servicio.
Entre las cuestiones denunciadas figura incluso el equipamiento utilizado para realizar los vuelos
Las críticas también han llegado desde dentro. Varios extrabajadores trasladaron a El Pueblo de Ceuta problemas relacionados con la disponibilidad de médicos y enfermeros y la duración de algunos turnos. Según relataron, la escasez de determinados profesionales podía dificultar incluso la concesión de permisos porque una sola ausencia podía dejar sin cobertura sanitaria al dispositivo.
Pese a estos antecedentes, Sanidad renovó la confianza en Eliance-Hélity en 2024. No era la primera vez que ambas compañías conseguían hacerse con los traslados médicos de la ciudad autónoma.
Una disputa administrativa
Su llegada al servicio se remonta a una licitación anterior que terminó convertida en una larga disputa administrativa. En aquel concurso participaron la UTE y Babcock España, pero las dos propuestas quedaron inicialmente fuera al no superar la valoración técnica requerida.
Su llegada al servicio se remonta a una licitación anterior que terminó convertida en una larga disputa administrativa
Los recursos presentados posteriormente cambiaron el escenario. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) mantuvo la exclusión de Babcock al apreciar carencias en la información facilitada sobre la preparación y experiencia del personal sanitario. En cambio, dio parcialmente la razón a Eliance-Hélity al concluir que INGESA no había aplicado correctamente uno de los criterios empleados para valorar su propuesta.
El concurso tuvo que revisarse y la UTE terminó como única aspirante, obteniendo finalmente la adjudicación en junio de 2019. La decisión todavía generó nuevas impugnaciones relacionadas con el cumplimiento de las exigencias técnicas del contrato.
Cinco años después y con aquellas controversias como precedente, INGESA volvió a seleccionar a Eliance-Hélity para encargarse de un servicio fundamental en Ceuta, donde el traslado aéreo permite derivar a pacientes que necesitan recibir asistencia sanitaria fuera de la ciudad autónoma. El nuevo contrato eleva su valor estimado hasta los 11,9 millones de euros.