La prórroga de los Presupuestos de 2023 se ha convertido en una herramienta cada vez más alejada de la realidad económica actual. Según publica El Confidencial, el Gobierno ha ejecutado cambios masivos en las cuentas públicas sin presentar un nuevo proyecto presupuestario ante el Congreso.
Durante los tres primeros meses de 2026, el Ministerio de Hacienda modificó partidas por casi 50.000 millones de euros. La cifra duplica ampliamente los ajustes realizados en el mismo periodo del año anterior. Mientras el Ejecutivo sostiene que las cuentas prorrogadas siguen siendo válidas, los datos reflejan una transformación profunda del presupuesto inicial.
Gran parte de estas modificaciones se ha realizado sin debate parlamentario. El Gobierno ha recurrido a transferencias entre ministerios, ampliaciones de crédito e incorporación de remanentes para adaptar las cuentas a sus prioridades políticas. Todo ello, utilizando mecanismos legales, aunque evitando someter unas nuevas cuentas a votación.

Entre los departamentos más beneficiados destaca Economía, que recibió 12.400 millones adicionales destinados, principalmente, a préstamos fuera del sector público. Agricultura obtuvo cerca de 4.000 millones extra, mientras Política Territorial y Transición Ecológica recibieron más de 2.200 millones cada uno.







