El nuevo viaducto sobre la ría de Solía en Cantabria avanza con la instalación de su estructura metálica principal del tablero esta semana.
La actuación conectará los polígonos de Guarnizo y Morero con la autovía S-30, mejorando la movilidad en esta área industrial clave.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha supervisado el desarrollo de las obras durante su visita institucional.
El proyecto cuenta con un presupuesto superior a los 16 millones de euros y prevé su finalización en la primavera de 2027. Este lunes se ha colocado el primero de los 15 tramos que conforman la estructura del viaducto sobre la ría de Solía. Se trata de una pieza de 60 toneladas que ha sido instalada mediante una compleja maniobra de izado con grúa especializada.
El tramo ya descansa sobre los pilares previamente ejecutados, marcando un avance significativo en la obra.
Desde el Ejecutivo autonómico destacan este paso como un hito dentro del calendario previsto para la infraestructura.
La nueva conexión permitirá un acceso directo a los polígonos industriales, optimizando el tránsito de vehículos pesados. Además, facilitará las operaciones logísticas de empresas asentadas en esta zona estratégica del entorno de Santander. También contribuirá a mejorar la interconexión entre distintos núcleos urbanos de la Bahía de Santander.
El Gobierno regional considera esta actuación como una de las inversiones más relevantes en materia de carreteras. La obra responde a una demanda histórica de empresas y ayuntamientos de la zona afectada por la falta de conexión.
Los municipios de El Astillero y Villaescusa figuran entre los principales beneficiados por esta nueva infraestructura. Según datos oficiales, ya se han certificado cerca de 6,5 millones de euros del total del presupuesto previsto. El grado de ejecución global de la obra se sitúa actualmente en torno al 40 por ciento, según las estimaciones.





