Aragón ha iniciado la reintroducción del lince ibérico tras décadas desaparecido, con dos ejemplares ya instalados en Zaragoza.
La comunidad se convierte así en la primera del noreste peninsular en recuperar esta especie emblemática extinguida. Los ejemplares Windtail y Winx proceden de centros de cría de Portugal y Doñana, dentro del programa europeo. Ambos animales permanecen en un cercado de aclimatación en la finca Acampo Armijo, en Zaragoza, actualmente.
El recinto está ubicado en el término municipal de Torrecilla de Valmadrid, dentro de la cuenca del río Huerva. Este espacio controlado permitirá a los linces adaptarse progresivamente antes de su futura liberación definitiva.
El presidente aragonés, Jorge Azcón, ha destacado la relevancia del proyecto ambiental. Según ha señalado, se trata de un avance clave en la recuperación de la biodiversidad en Aragón tras décadas.
Los dos linces tienen aproximadamente un año de edad y permanecerán cerca de un mes en esta fase inicial. El cercado cuenta con 18.000 metros cuadrados y más de cuatro metros de altura para garantizar su seguridad. Durante este periodo aprenderán a cazar conejos, que constituyen la base principal de su alimentación natural.
El proceso continuará con nuevas liberaciones hasta completar cuatro parejas autorizadas por los técnicos.
Los próximos ejemplares procederán de centros especializados situados en Jaén y Cáceres dentro del programa. Inicialmente, se preveía incorporar a la hembra Waka, aunque fue sustituida por Windtail por razones técnicas. La decisión responde a criterios de compatibilidad y socialización evaluados por el equipo responsable del plan. El objetivo es asegurar las mejores condiciones posibles para el éxito de la adaptación en el medio natural.





