Pilar Rodríguez renuncia a la Abogacía del Estado y contrata defensa privada en el caso de la filtración del novio de Ayuso.
La fiscal jefe de Madrid, Pilar Rodríguez, ha renunciado a la defensa de la Abogacía del Estado en la causa por la filtración de datos confidenciales del novio de Ayuso.
Ante el avance de la instrucción y la posibilidad de enfrentar cargos por revelación de secretos, ha contratado al exfiscal de la Audiencia Nacional, Daniel Campos.
La investigación, del Supremo, señala que mientras Álvaro García Ortiz, borró los datos de su correo electrónico y de su teléfono, Rodríguez no lo hizo. Esto permitió que la Guardia Civil pueda acceder a mensajes y correos electrónicos que podrían ser incriminatorios.
En su declaración ante el juez Ángel Hurtado en enero, Rodríguez afirmó que no difundió los correos, la denuncia ni el expediente tributario relacionados con Alberto González Amador, pareja de Ayuso.
Sostuvo que solo remitió la información al fiscal general, cumpliendo con la dación de cuentas establecida en el Estatuto Fiscal.
La UCO ha ratificado que García Ortiz tuvo un papel "preeminente" en la presunta filtración, mientras que Rodríguez actuó siguiendo órdenes. Los agentes encargados de la investigación destacan que la filtración se originó en la Fiscalía General del Estado.








