La Generalitat Valenciana ha destinado 2.561 millones de euros para reconstruir las zonas devastadas por la riada del 29 de octubre.
Se trata del mayor esfuerzo económico realizado por una comunidad autónoma en la historia para afrontar una catástrofe natural. El Consell ha financiado íntegramente este plan con recursos propios, sin recibir fondos a fondo perdido del Gobierno de Pedro Sánchez.
Las ayudas han beneficiado a familias, empresas y municipios afectados por las inundaciones que arrasaron amplias zonas de Valencia. En total, los damnificados recibieron cerca de 900 millones en ayudas directas para viviendas, negocios y bienes de primera necesidad. Las lluvias afectaron 562 kilómetros cuadrados en comarcas como l’Horta Sud, la Ribera Alta o la Plana de Utiel-Requena.

El balance fue trágico: 229 fallecidos, más de 800.000 personas afectadas y 50.000 empresas gravemente perjudicadas por la riada. En menos de diez meses, la Generalitat restituyó todas las carreteras autonómicas y reabrió por completo la red de Metrovalencia. También se reconstruyeron depuradoras, centros sanitarios, viviendas públicas y colegios para restablecer la normalidad lo antes posible.
El Plan Endavant, con 340 iniciativas, marcó la hoja de ruta integral de recuperación económica, social y territorial tras la DANA.
El Ejecutivo valenciano ha creado además la Vicepresidencia Segunda, encargada de coordinar y supervisar el proceso de reconstrucción.
En educación, se garantizaron las clases a 48.000 alumnos antes de Navidad y el retorno escolar total en septiembre siguiente. Las familias recibieron ayudas para reponer material escolar y libros, mientras se rehabilitaban colegios y se instalaban aulas prefabricadas.
En sanidad, los 57 centros de salud dañados recuperaron la actividad con una inversión superior a los 100 millones de euros. Se habilitaron sistemas de atención telefónica, entrega domiciliaria de medicación y refuerzo psicológico en municipios afectados.








