La Xunta de Galicia ha puesto en marcha una operación sin precedentes para proteger la fauna de los montes gallegos tras la ola de incendios. Un helicóptero, símbolo de eficacia y previsión, distribuirá pacas de hasta 200 kilos en las zonas más inaccesibles. Es un ejemplo del compromiso del gobierno autonómico con la defensa del patrimonio natural y el sector rural.
Esta medida complementa la entrega por tierra, que ya ha repartido más de 18.000 kilos de paja y 4.000 de cereales. El operativo demuestra que, con buena gestión y planificación, las administraciones pueden actuar rápido y de forma ordenada. Se trata de dar apoyo real a los animales.
Los municipios beneficiados son Carballeda de Valdeorras, Larouco, Chandrexa de Queixa, Vilariño de Conso, A Veiga, Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives y O Bolo. El gobierno autonómico quiere garantizar que herbívoros y aves tengan recursos para superar un otoño difícil. Esta política evita daños mayores en el campo y apoya indirectamente a ganaderos y cazadores locales.








