
La fontanera del PSOE, Leire Díez, aseguró ante el juez haber coincidido con Pedro Sánchez en 'actos electorales y campaña'
Subrayó que no mantiene relación directa con ellos y recalcó que no mantuvo reuniones con el presidente del Gobierno
La fontanera del PSOE vuelve al centro del foco judicial. Leire Díez declaró ante el juez Arturo Zamarriego. Está siendo investigada por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias.
Su testimonio se produjo en una comparecencia grabada y la sesión duró más de una hora. El interés mediático fue máximo ya que el caso salpica a esferas políticas y fiscales. La presión aumenta alrededor del Gobierno.

Durante su declaración, Díez aseguró que solo ha coincidido con Pedro Sánchez en “actos electorales y de campaña”. Lo afirmó con rotundidad y señaló lo mismo respecto a José Luis Ábalos. Subrayó que no mantiene relación directa con ellos y recalcó que no ha mantenido reuniones con el presidente del Gobierno.
Insistió en que su contacto se limita a esos encuentros públicos. Una afirmación que condiciona la narrativa del caso y busca reducir el vínculo político que se le atribuía.
La investigada se negó a responder preguntas sobre el audio filtrado. En esa grabación aparecía acompañada del empresario Javier Pérez Dolset en el encuentro habría tenido lugar con el fiscal Ignacio Stampa.

Según las cloacas de Ferraz, el audio contenía referencias a supuestas órdenes del presidente. En concreto, se mencionaba que Sánchez habría ordenado “limpiar” tras la imputación de su esposa, Begoña Gómez.
Por su parte, Díez rechazó reconocer esos audios y su defensa pidió la nulidad de las grabaciones. Esto abre un nuevo frente procesal. Podría afectar al rumbo de la instrucción.
La Fiscalía preguntó sobre el contenido del audio, pero Díez se negó a responder. Solo aceptó contestar a la fiscal y a su propia abogada.
Mantuvo una posición cerrada y se mostró firme en sus negaciones. Reiteró que no reconoce las grabaciones.
Otro punto clave fue su supuesta labor para el PSOE. Las acusaciones apuntaban a que trabajaba recabando información comprometida y sus objetivos serían altos cargos de la Fiscalía Anticorrupción.
También miembros de la UCO de la Guardia Civil. Díez negó tajantemente esa participación y afirmó que nunca realizó tareas de obtención de datos sensibles. Rechazó haber actuado como enlace o informante, intentando desvincularse de cualquier actividad paralela.
El caso presiona al Gobierno y aumenta el desgaste político. Refuerza la narrativa de interferencias institucionales a la vez que introduce dudas sobre vínculos internos del PSOE.
La declaración de Díez añade matices al proceso. Marca distancia con Pedro Sánchez, pero no despeja incógnitas sobre el resto del caso.
El juez continuará con la investigación y las próximas diligencias serán determinantes. El escenario judicial permanece abierto.
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