La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha vuelto a recurrir la concesión del tercer grado a Juan Antonio Olarra Guridi, antiguo responsable del aparato militar de ETA, después de que el Gobierno vasco decidiera concederle nuevamente el régimen de semilibertad pese a que la Audiencia Nacional ya había revocado esa medida el pasado mes de julio.
El nuevo recurso pone el foco precisamente en la rapidez con la que se ha repetido la progresión penitenciaria. La Fiscalía considera que el tiempo transcurrido es demasiado corto para acreditar una evolución suficientemente consolidada y sostiene que la decisión vuelve a llegar de forma "prematura".
Olarra Guridi acumula condenas de enorme gravedad. Fue condenado a 1.253 años de cárcel por el atentado contra una furgoneta de la Armada en Vallecas en 1995, en el que murieron seis personas, y recibió posteriormente otra condena de 1.000 años por ordenar el atentado contra Juan Junquera en 2001, que dejó 95 heridos.
El Gobierno vasco insiste pese al revés judicial de julio
La Audiencia Nacional ya había dejado sin efecto el tercer grado al considerar que todavía era necesario comprobar si los factores positivos observados en el preso se mantenían en el tiempo y permitían sostener realmente un pronóstico favorable de reinserción.
Pese a ello, menos de tres meses después, los responsables penitenciarios volvieron a proponer su progresión y el Departamento de Justicia del Gobierno vasco volvió a aprobarla. El Ejecutivo autonómico sostiene que el interno ha realizado una reflexión personal y que presenta una evolución favorable de comportamiento.
La Fiscalía vuelve a recurrir el tercer grado del exjefe militar de ETA Olarra Guridi
La Fiscalía discrepa de esa valoración y considera que una decisión de esta magnitud exige un periodo de observación más amplio, especialmente teniendo en cuenta la naturaleza terrorista de los delitos y la gravedad de sus consecuencias.
La Fiscalía señala también la "escasa reparación del daño"
El recurso no se limita al tiempo transcurrido. El Ministerio Público también cuestiona la reparación económica realizada por Olarra Guridi, al considerar muy reducidas las cantidades abonadas para hacer frente a las responsabilidades derivadas de sus condenas.
A ello se suma que su libertad definitiva no está prevista hasta 2032. Para la Fiscalía, todavía queda un periodo suficientemente amplio como para exigir una evolución más prolongada antes de concederle el tercer grado.
La nueva impugnación vuelve así a enfrentar el criterio del Gobierno vasco con el de la Fiscalía y la Audiencia Nacional en torno al mismo preso. La cuestión no es ya solo si Olarra Guridi presenta avances, sino si esos avances justifican que un condenado por algunos de los atentados más graves de ETA pueda acceder a la semilibertad pocos meses después de que un tribunal considerara que aún no estaba preparado para ello.