Las declaraciones de testigos y de imputados en el caso contra García Ortiz ha dejado entrever un patrón. El mismo que apunta directamente al fiscal general del Estado.
Pilar Rodríguez, fiscal provincial de Madrid, declaró como imputada el pasado jueves, y en sus palabras ante el juez señaló que "simplemente recibo instrucciones y las ejecuto".

La fiscal hizo inciso en varias ocasiones que ella, en ningún momento, había cuestionado las instrucciones recibidas de su jefe Álvaro García Ortiz. Además, reconoció que se le pidió que mandara a un correo no corporativo el expediente tributario de la pareja de Ayuso.
"Señoría, yo no cuestiono cuando se me da una instrucción. Yo no cuestiono al fiscal general del Estado". Así lo dijo la fiscal ante el magistrado.
El fiscal Diego Villafañe, mano derecha de García Ortiz en el día a día de la Institución, declaró el pasado miércoles. Afirmó ante el magistrado del Supremo que en base a la debida "dación de cuentas" que le correspondía hacia su máximo superior jerárquico, recabó y remitió el dossier. El mismo que contenía la información confidencial de la pareja de Díaz Ayuso.

Este mismo fiscal reconoció que su interés por esa información surge de la orden recibida de su jefe. Es decir, ambos contribuyeron en el fin de una necesidad que, para García Ortiz, existía de acceder, de manera "urgente" a ese dossier tributario.







