La reciente declaración del exvicerrector de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Carlos Doadrio, ha puesto a Begoña Gómez, en una situación comprometedora. En su testimonio ante el juez, Doadrio afirmó que recibió una orden expresa del actual rector, Joaquín Goyache, para crear una cátedra específica para Gómez. Esta cátedra, denominada de Transformación Social Competitiva, ha estado bajo escrutinio por presuntas irregularidades, incluidas acusaciones de tráfico de influencias y apropiación indebida.
Juan Carlos Doadrio, quien supervisó la cátedra en cuestión, declaró que la consigna de crear la cátedra para Begoña Gómez provino directamente del rector Goyache. Esta afirmación es crucial, ya que sugiere que la iniciativa no surgió de un proceso académico ordinario. Si no de una instrucción específica con posibles implicaciones políticas.
La cátedra tenía como objetivo medir el impacto social y medioambiental de las empresas según la Agenda 2030. Un proyecto que, según las acusaciones, Begoña Gómez intentó registrar a su nombre, lo que podría constituir una apropiación indebida.

Advertencias y Rechazo
Doadrio también aseguró haber advertido a Gómez de que no podía registrar la plataforma desarrollada dentro de la cátedra a su nombre. Subrayando que estos recursos y proyectos pertenecían a la universidad. La Universidad Complutense ya había alertado al juez sobre esta posible apropiación indebida, lo que ha complicado aún más la situación legal de Gómez.
En su declaración, José María Coello, sucesor de Doadrio en el cargo de vicerrector de Planificación, Coordinación y Relaciones Institucionales de la Complutense. Confirmó que Gómez asistió a una reunión convocada para revisar la cátedra.
Coello señaló que Gómez intentó presentar documentación relacionada con la cátedra. Pero esta no fue aceptada debido a la existencia de un procedimiento judicial en curso.








