La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) ha abierto un nuevo frente para el Gobierno de Pedro Sánchez. Esta vez, las críticas llegan desde dentro de la antigua dirección de Adif. Isabel Pardo de Vera, expresidenta de la empresa pública, ha cuestionado las explicaciones sobre un posible error humano y ha puesto el foco en las decisiones adoptadas en materia de mantenimiento y seguridad ferroviaria.
En declaraciones a El Mundo, Pardo de Vera ha sido contundente: "El Gobierno no puede hablar de error humano después de lo que ha hecho con el mantenimiento y la seguridad".
Sus palabras apuntan a un problema que va más allá de la actuación de un trabajador: la capacidad de Adif para prevenir accidentes cuando fallan los sistemas de protección ferroviaria.
Pardo de Vera señala al Gobierno que no puede hablar de error humano después de lo que ha hecho con el mantenimiento y la seguridad
Uno de los principales interrogantes afecta a un contrato adjudicado en septiembre de 2021 por 93,8 millones de euros a Thales España. Su objetivo era modernizar las instalaciones de seguridad de la línea Madrid-Sevilla e implantar el sistema europeo ERTMS.
El plazo de ejecución era de 52 meses. Sin embargo, cinco años después de la adjudicación, el nuevo sistema todavía no está plenamente operativo.
La seguridad de Adif, bajo la lupa
Pardo de Vera también cuestiona la reorganización interna impulsada durante la presidencia de Pedro Marco, que redujo el rango orgánico del área de Seguridad. Según la exresponsable, esta decisión debilitó su capacidad para defender criterios técnicos frente a otras prioridades.
A ello se suman las advertencias sindicales sobre las condiciones laborales. CSIF denunció jornadas de hasta doce horas y cinco noches consecutivas entre empleados responsables de la circulación ferroviaria.
Mientras la investigación trata de determinar las causas del choque, surge una pregunta: ¿se adoptaron todas las medidas necesarias antes de que el fallo técnico terminara en tragedia?
La investigación deberá esclarecer tanto las decisiones del centro de control como el funcionamiento de los sistemas de protección. Por ahora, el retraso del ERTMS no demuestra por sí solo que su instalación hubiera evitado el accidente.