El pasado martes 28 de abril, España se revolucionó cuando el socialista Pedro Sánchez reconoció el estado de Palestina.
En una declaración institucional realizada desde el Palacio de la Moncloa, el líder del Ejecutivo defendió la necesidad de dar este paso. La solución de los dos Estados como "la única manera de avanzar hacia una solución y un futuro de paz".
Sin embargo, con la noticia de Sánchez aceptando el estado de Palestina, se abrió un debate interesante. Ha dado mucho de qué hablar todos aquellos que fuieron antes del socialista y le guiaron hasta tomar esa polémica decisión.
Comenzó con el dictador de Nicaragua Daniel Ortega. El Gobierno de Nicaragua, presidido Ortega, se declaró en el pasado mes de octubre “siempre solidario con la causa palestina” y condenó el “agravamiento” del “terrible” conflicto Israelí-Palestino.
De esta manera, se convierte en el primer personaje de izquierdas en declarar el estado de Palestina. Le sigue Evo Morales, presidente de Bolivia.
Ocurrió en el mes de diciembre. El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció que había enviado una carta al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas.









