La segunda legislatura de Pedro Sánchez está sostenida por un largo conglomerado de partidos. De hecho, todas las formaciones apoyaron su investidura menos el PP, Vox y UPN. Eso hace que cualquier reforma o propuesta haga temblar el Gobierno.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto la puerta recientemente a implementar una "financiación singular" para Cataluña. Además, a raíz de la investidura, Sánchez anunció que su Gobierno trabajará para condonar la deuda que tiene Cataluña, es decir, 15.000 millones de euros.
Ante este hecho, el portavoz del partido valencianista Compromís, Joan Baldoví, ha amenazado al presidente del Gobierno con dejarle de apoyar. Este partido está dentro de Sumar, por lo que destaca que un partido cuya coalición gobierna España con el PSOE dé estas declaraciones.
Este hecho podría ser primordial para la continuidad del Ejecutivo, dado que Compromís cuenta con 4 escaños dentro de Sumar. Por tanto, sin el apoyo de los diputados de la formación nacionalista, Pedro Sánchez perdería la mayoría absoluta en el Congreso.

El Gobierno cada vez tiene garantizados menos apoyos. Se ha visto como en ocasiones ni siquiera se pone de acuerdo con su socio de Gobierno, Sumar. Podemos tampoco le suele brindar apoyo.








