Los escándalos son la nueva tertulia nacional
Desde hace semanas, la vida pública se ha convertido en una gran tertulia nacional centrada en los escándalos que están a punto de explotar. Ya no es solo el PSOE el que carga con la presión, aunque lleve el mayor peso, sino también el PP.
Que si esta semana se filtrarán datos relevantes del entorno de Aldama. Que si antes de septiembre saldrá un informe que podría poner en jaque al ministro Torres por el llamado «caso hidrocarburos». Que si están a punto de conocerse los detalles sobre el patrimonio de Cerdán y nuevas revelaciones sobre el dinero vinculado a Ábalos.
Y ahora, desde sectores del propio PSOE, se suma la expectativa por el caso García Amador y la posible aparición de facturas falsas. Algo que podría complicar el otoño no solo a Isabel Díaz Ayuso, sino también para Alberto Núñez Feijóo. Nuevos nombres que, según se anticipa, aparecerán vinculados a tramas de corrupción.
El PSOE también comparte con sus aliados las supuestas informaciones para convencerles, que, se avecinan malos tiempos para la oposición. De esta manera, se equilibraría la balanza y se podría justificar su apoyo a Sánchez. Creen que lo del PP va a ser "gordo", pero no lo suficientemente contundente como para revertir la imagen que ha dejado a Sánchez fuera.
El actor que se alimenta con regularidad
Por supuesto, ni PSOE ni PP ignoran que en esta constante lucha política hay un actor que se fortalece: Vox. Aunque ha enfrentado conflictos internos y regionales, las encuestas muestran que esto no ha dañado su imagen electoral; al contrario, les ha beneficiado.
Vox aprovecha la narrativa de ser la única opción frente a un sistema corrupto, usándola como trampolín. No crecen de forma espectacular, pero, aún tienen margen y saben cómo colocar obstáculos al PP para debilitarlo ante el PSOE. Especialmente cuando se acercan las elecciones.